sábado, 11 de febrero de 2012

...Yo se de un JUGLAR que se olvido de KEYNES...


Siempre sentí que la vida estaba regida por ciclos que nos elegían a nosotros y que eran inevitables. Igual que los años, se sucedían uno tras otro y simplemente había que dejar que sigan su curso, soportando lo mejor posible sus fluctuaciones. Algunas frases peligrosas fomentan esta creencia: una de cal otra de arena, siempre que llovió paró, la yuxtaposición pesimista: si paró, lloverá. Y su coequiper: El que busca encuentra. Agrego: El que encuentra ahí se queda. 
Existe un cierto goce en la pasividad del escéptico cuando ve consumado sus malos presagios, maldigo esa cobardía. Keynes ya lo había dicho, en la fase de contracción es indispensable intervenir.



Está llegando a su fin mi etapa de expansión y temiendo lo peor, me adelanté e improvise unas tijeras para cortar este ciclo de buenas y malas, que parece presentarse siempre puntualmente. 
Se me ocurrió entonces hacer un nuevo experimento, mi propio New Deal. 
  • Fase Uno: Gallito Ciego.
Di vuelta sobre la mesa todas las piezas del rompecabezas que articula la historia que vengo contando sobre mi, saqué el polvo, desarmé y mezclé. Quiero que la Gran Depresión me encuentre, esta vez, dispuesta a invertir en las piezas que todavía me faltan encontrar.
Durante esta primer etapa de investigación no hubo ninguna alteración, ningún cambio interior significativo, ni siquiera un sueño perturbador para anotar en la carpeta de campo. Desorden en estado puro sin consecuencias apreciables.
Puse en practica mi plan B: Perturbación del ecosistema habitual. 
  • Fase Dos: Las Plumas Del Pavo Real.
Modifiqué todo mi entorno, desde lo insignificante hasta lo más trascendental. Comencé por pintar la fachada, cambie nombres, lugares, hábitos, acciones, miradas, palabras, alimentos, predicciones, axiomas, cartas, fotos, santuarios, caminos, destinos, miedos, supuestos, preguntas y respuestas. Conclusión, resultados iguales, inmutabilidad absoluta. 

OBSERVACIONES: 
No alcanza, mis acciones no me definen. Si quiero romper el vaso tengo que tirarlo al piso. 
Sin embargo descubrí algo que puede servirme más adelante, cuando se cambia de ambiente, yo sigo siendo la misma pero la variable se traslada a los demás. 
Nota al pie: Algo minúsculo como un gesto inventado puede modificar en forma permanente el lente de quienes me observan a diario. Interesante.
Estoy confundida, ya es tiempo debería manifestarse el impacto pero no paso nada. Sigo suspendida entre hipótesis incomprobables y eso es todo lo que tengo hoy. 
Me dispongo a limpiar el desorden, para volver al comienzo pero no me di cuenta y el calor deformo algunas fichas, surge un nuevo problema, ya no logro ponerlas en su lugar.

CONCLUSIÓN: 
De las experiencias truncas pueden obtenerse tantas conclusiones, como respuestas en los problemas imprevistos.
En mi caso, este último, fue la punta del ovillo que hace que pueda empezar a desatar algunos nudos. 
A veces creemos que avanzar significa moverse sin que importe el punto cardinal, creemos que cualquier acción es mejor a no hacer nada y cometemos errores, solo porque en esta avenida pusieron el cartel de prohibido detenerse. Supongo que más de una multa debe saltar en mi veraz. 
Accionar para no detenerse es igual de nocivo que no accionar, son las dos caras del miedo, solo que la primera es mucho más difícil de identificar, suelen llevar buenos disfraces, ¿Cuanto tiempo destinamos en falsa ocupación?.
No hace falta tanto empeño en buscar aliados del miedo, aparecen solos, junto con la obsesión absurda de que todo no puede estar bien. Aun que tenga 5 patas, el gato sigue caminando.
Sigo sin descubrir como sobrellevar los periodos de recesión, pero entendí que la mejor forma es invertir tiempo en las debilidades y hacer que estas se entiendan mejor con nuestra propensión. 
Los momentos de fragilidad son la oportunidad justa de volvernos personas más completas y aun que no sean agradables son necesarios para cerrar esas grietas que deja el abundante caudal de agua pasada. 
Quizá es cierto que los ciclos son inevitables y como dice Keynes es necesario intervenir, el interrogante radica en como hacerlo, y la respuesta es patrimonio de cada uno, esta ahí, siempre latente, para cuando tengamos el valor de ponernos al hombro nuestra propia existencia, sin escusas, sin parches, sin resentimientos y sin culpas a terceros. 
Si hay piezas que cambiaron de formas no sirve de nada hacer que encajen, aun que lo logremos quedan espacios abiertos que se llenan con aire. 
Cuando vivimos esperando que la crisis aparezca no respetamos los ciclos, se pierde el sentido, alteramos el orden natural y el miedo nos coloca justo en el lugar del que estamos huyendo. Nos convertimos muy antes de tiempo y por voluntad propia en esa línea recta que solo debería aparecer terminado el último segundo de nuestra vida. 
Llevo varios años oscilando entre fluctuaciones algunas más leves, otras al límite del naufragio y debo reconocer que aun que aprendí poco, de momento alcanza, para saber de que forma quiero seguir caminando, no importan los destinos, siempre varían, importa como llegamos a ellos. No creo que sea fácil, voy a detenerme cuantas veces sea necesario para comprobar si los pasos que camino siguen siendo los que quiero o si ya cambiaron de dueño. 
Yo no creo que sea temor a soñar lo que paraliza, creo que nuestro peor enemigo es el pánico a soñar diferente. Dolor profundo, silencio invasivo del vértigo que provoca dejar de anhelar aquello que nos acostumbramos a desear, es un duelo que nadie parece dispuesto a soportar y amedrenta incluso hasta los más rebeldes. 
Aquello que no sucede y se mantiene idílico eternamente, es la anestesia del dolor más adictiva y peligrosa, hay que soportar cada síntoma si queremos desintoxicarnos de antiguas quimeras.
No existe un plan resistente al tiempo, ni momentos de placer que no se alimenten de alguna carencia. 
Hay que ser audaz para aceptar nuestra propia fragilidad e intervenir no para alinear la parábola sino para disfrutar la adrenalina de los puntos de inflexión más extremos. 
Sin anestesia, duele, sangra, arde, pica y molesta. Soñar diferente asusta y ejercer la acefalía nos redime los pecados, sin necesidad de alegar demencia al tribunal. 

domingo, 22 de enero de 2012

SENTIDO CONTRARIO <-- II






Las mudanzas hacen que las cosas perdidas aparezcan y aunque me mude muchas veces esta es la primera que delante mío hay una caja de objetos perdidos con mi nombre y ya no reconozco. 
Casi nunca le doy la razón a mi razón y cuando lo hago me convierto en la mujer que odio... Hacerle caso a ella no me hace más mesurada, no me cuida del dolor...
Últimamente llevo adosada a mi cabeza muchas voces que me vuelven más escéptica, más desconfiada, más normal... Mas grande...
Entiendo que socialmente concebimos, madurez, como un estadio superior que se alcanza de forma progresiva en el tiempo. Lo malo es que este concepto hace que crecer, en la mayoría de los casos, implique perder la fe y por consiguiente las ganas de vivir intensamente... Hace que se pierda esa chispa, ese brillo, la fascinación constante... 
Creo que cuando esto sucede, la realidad, es que se termina una ilusión, no que maduramos... Pero en su lugar y para calmar el dolor se dice que crecimos. Confundimos conceptos y nos quedamos tranquilos porque pensamos que para crecer solo hace falta que pase el tiempo...
Para mi madurar no significa dejar de creer, dejar de divertirse o ilusionarse...
Dicen que si vas caminando por el desierto y tenes sed vemos un valle delante de nosotros. Eso es lo que ayuda a seguir caminando, a no desistir.. y es así como funciona una ilusión, por eso creo que no tiene nada que ver con madurar el echo de no ilusionarse. Para mi es todo lo contrario.
Cuando algo en lo que creímos se termina o cambia de lugar, duele y atravesar ese dolor si es crecer... Probablemente no nos queda otra opción que esperar a que se vuelvan a alterar nuestros sentidos... eso siempre sucede a pesar nuestro, es un mecanismo biológico de supervivencia, no tiene sentido no aprovecharlo...
El escepticismo no es sinónimo de inteligencia, pero es pariente del desamor...
Lo bueno en este juego de palabras es que, aquello que ocurre generalmente, no ocurre siempre... Es elección de cada uno en particular tomar una parte por el todo y alegar madurez a la constante apatía.. De algo estoy segura, la falta de pasión también es desilusión...
Para mi es más divertido vivir creyendo. Creyendo en las personas, los valores, las brujerías, la magia, las leyendas... Creer en los demás, en mi misma o Walt Disney, da igual...  No sería la primera vez que se asumen mentiras verdaderas, así que prefiero creer en la única que ha sido útil... 
No me importa que suene ingenuo, que sea poco solemne, poco confiable... Para mi la inteligencia pasa por otro lugar, pasa por el amor, los valores, las personas, las experiencias. El coraje de creer en ese valle que se vislumbra a lo lejos... seguir caminando o cambiar de rumbo. La inteligencia esta en la búsqueda, en tomar decisiones, en contradecirse, en ponerse en riesgo, en velar sobre todas las cosas por la felicidad de nuestros días. En pensar en el otro y no en el otro en función nuestra... Pensar en quien nos ama es la mejor forma de cuidarse a si mismo. No hay crueldad más sádica y egoísta que la de quien intenta protegernos.
No tengo otro anhelo hoy, que vivir sin ansiedad... ese mal que nos persigue a todos por estos tiempos, esa ansiedad horrible que provoca el vacío de emociones verdaderas... ese sentimiento de pérdida constante, de letargo... ese latido que resuena en el pecho... esos silencios incómodos, ese esperar eterno... esa misma ansiedad que nos vuelve cada vez menos particulares, que nos hace mirar nuestra vida en un cuadro gigante, esa ansiedad que no repara en los detalles... que nos hace perder los instantes valiosos esos que podrían quedarse con nosotros para siempre... Esos, que al fin de cuenta son los únicos que sirven.. Hablo de los minutos eternos que nos llenan de paz con solo recordarlos... Todos tenemos de esos instantes y no deberían ser tan pocos... La única diferencia con el resto del tiempo es que son esos momentos los únicos en los que estuvimos ahí viviendo... sin pensar en el minuto siguiente o en la hora siguiente... No es justo que ellos nos elijan a nosotros, que las circunstancias nos lleven al límite de no poder pensar y nos condene felizmente a estar ahí... 
Esto si que tiene que ver con crecer, elegir la manera que quiero vivir. Parece absurdo pero es verdad, hay que tener el coraje de pensar en una sola cosa a la vez y la templanza de dejar para después lo que es del tiempo. En otras palabras, poner voluntad y esfuerzo para ser dichosos, el mismo que ponemos para boicotearnos...    
Esta es la forma en la que pretendo crecer, necesito aprender a vivir sin ansiedad, no quiero dejar de confiar o dejar de ilusionarme, o volverme más seria, más puntual o menos caprichosa...  
No confío en ninguna flecha, es verdad y siempre elijo la dirección contraria, será que prefiero jugar a perderme, para que cuando me encuentre sea por lo menos la mitad de la mujer que aspiro ser... 

SENTIDO CONTRARIO <-- I


¿Que es un punto?.. Para mi es  como la santísima trinidad... Un punto es principio, fin y es algo en si mismo... Todo a la vez...
Puede ser grande o chico, visible o no, brillante, opaco, gastado, grabado... Los puntos son necesarios para dar formas o para dibujar cualquier cosa.
Este es un punto de partida...


El término ilusión se refiere a cualquier distorsión de una percepción sensorial. Cada uno de los sentidos del cuerpo humano puede ser afectado por ilusiones.

Muchas veces usé este término de forma imprudente por estos lados.. No voy a hacer ningún alegato que lo desestime, simplemente me dio por buscar su significado real. Voy a dejarlo en suspenso por ahora...
Francamente siento que no tengo idea de lo que hago... Que no tengo ningún motivo real para estar triste o a estar desilusionada. Pero así me siento de momento... Se también el discurso y la lista de cosas hermosas que me recordé a mi misma ayer... Pero bueno hoy es otro día y es domingo...
Como pasa con la imagen si me detengo en algún punto desaparecen los colores...
¿Soy una persona feliz que esta enojada de serlo?... Parece raro pero no es tan anormal como suena.
Las gente me da vértigo, lo cual no es una confesión cualquiera para alguien que ha decidido vivir en una ciudad de 3 millones de habitantes. Pero es así. Me da vértigo quizá encontrarme con verdades más verdaderas que la mía... Pierdo con facilidad la noción del tiempo y del espacio y aun que aseguro que esta bien para mi, hoy no se si tengo tantas ganas de seguir perdida por la vida... Se me dio por abrir los ojos y caí en la cuenta de que nada es lo que parece aun que se disfrace muy bien.
Descubrí porque me la paso tan bien conmigo misma y es porque sueño... Sueño despierta con cosas que quiero, con personas... Me sueño a mi diciendo la palabra justa, esa que siempre tenemos cuando no hay nadie para escucharla... Reflexionando, no esta bueno que la mejor versión de mi, viva en un mundo paralelo...
Basta, algo esta cambiando, no se si es la rotación de la tierra o si soy yo la que se cansó de girar en un mismo lugar. 
Ya no quiero mentir no me interesa Las Vegas... Demasiado ruido para mi gusto demasiadas luces demasiado maquillaje... Me esta empezando a marear esta ilusión óptica. Siempre descubro un momento en mis ciclos anímicos en donde lo común se me vuelve singular y pierde el sentido lógico cualquier axioma adquirido. Me doy cuenta que estoy parada en un punto cardinal en donde el sol no sale. En donde todo se desvanece.
Sumo resto multiplico divido y vuelvo a restar. Repito... Adiós a Las Vegas!... salgo corriendo todavía encandilada por las luces de colores y los ruidos de este carnaval. Huyo de la mentira que supone el lujo de tanta algarabía. Estoy cansada de estar cansada, de ese nudo que tengo en la panza desde hace tiempo, de esos sueños que son sueños, de esos pies empantanados, de todos aquellos que no tienen el valor de eyectarse de su cabeza y dejar de cuestionar eternamente antes de empezar a vivir...
Asumo que me importa muy poco el tiempo invertido, los preludios, los tal vez mañana... Voy a cortar todos los hilos que até con intenciones de encallar.
Hay una señal que estoy escuchando hace muchos meses y que ya no puedo ignorar porque todo se detuvo e hicieron silencio, pero esa campanita siguió sonando para mi. 
No puedo calmar el calor que tengo en el cuerpo necesito un aire que no sea acondicionado.


sábado, 21 de enero de 2012

En Lenguaje Coloquial

/una que entendamos todos/

¿Por donde se empieza a limpiar?
Siempre hay un primer día para todo, un primer día en donde no se recomienda mirar cuanto falta porque desanima la energía de cualquier iniciativa... Este puede que sea mi primer día luego de miles de otros acumulados sin llevar el contador a cero... luego de cientos de minutos pasando de largo al desorden del placard, meses ignorando los espacios que se ocupan con cajas enormes bacías rotas... No se como vive el resto de la gente pero yo se que tuve muchos otros primeros días y se también que probablemente este no es mi último volver a empezar...
Confieso que no se como arrancar... Me seduce la idea de poder elegir cualquier cosa, y si me pongo a imaginar la opción ideal sería inducirme una amnesia y empezar a contar de nuevo, sería lo más simple pero también lo más mentiroso que puedo hacer... Créanme no funciona ya lo intente... Por otro lado y pensándolo bien, no tiene mucho sentido, no sería muy inteligente de mi parte empezar este nuevo primer día, otra vez con una mentira... Todavía me cuesta asumir que no existe Papa Noel, de momento necesito un poco de verdad...
Esta vez no intento olvidarme de nada, al margen de que es imposible... Se trata de re ordenar, hacer espacio, soltar... Soltar no con la desesperación del náufrago que aliviana peso, sino con madurez. Creo que para desatar cualquier nudo no se pueden pasar por alto los extremos no se pueden ignorar. Hay quien dice que no son buenos, el caso es que por mi parte, necesito encontrarlos...
Llegar al borde de una cornisa da vértigo, asusta demasiado, pero necesito saber cuanto espacio me queda para caminar antes de caerme y así poder frenar a tiempo... para mi, como para todos, supongo, requiere mucha voluntad dejar los ojos abiertos mirando al horizonte... El auto-reflejo inmediato cuando estoy por chocar siempre fue taparme los ojos...
Es así que... Bienvenido nuevos tiempos... Los recibo con nostalgia y buenos augurios... nostalgia de haber tenido la certeza de ser feliz como nunca antes en el caos...
Los recibo porque no tengo opción, me obligan a ordenar... Es esa visita ineludible que revisa los estantes y husmea en los rincones en busca de smog... Que pena me encantaba estornudar...
En fin... este es mi primer día y como dije también tengo muy buenos augurios. Hay una especie de incertidumbre placentera cuando me encuentro con una hoja en blanco, no se si escribirla, hacer un barquito o guardarla para papel picado... Las posibilidades me divierten, la imaginación me salva la vida y los recuerdos no dejan que me sienta sola...
Tengo todavía un sabor dulce de este último tiempo en donde me sentí dichosa, tengo un gracias constante que se me sale del cuerpo cada vez que miro a las personas que amo, más de mil carcajadas, ojos brillantes y fuegos artificiales que dejaron ese olor a pólvora que hace que todavía los vea cuando cierro los ojos.
Esta es la mejor forma que encuentro de volver a empezar... No es lo mismo saciedad que conformismo y es indispensable para mi aprovechar este momento para darme cuenta todo lo que tengo... Repito no se trata de olvidar, no necesito borrón y cuenta nueva. Quizá si sea el momento de soltar algunos caprichos para que caminen junto a mi sin tener que cargarlos...
Llevo conmigo a todos mis días y depende solo de mi que se conviertan en cruz o no... Pueden ser de echo un carrito, o mi bastón... O las guirnaldas que hacen a mi vida más bonita...
Que empiecen ya los nuevos tiempos pues tengo la plena seguridad que nada malo puede hacer que se borren las
arrugas de las muecas que las sonrisas marcaron en mi cara...

domingo, 7 de agosto de 2011

Ex-posicióN

Desatar cabos y que quede todo suelto... es la respuesta... Empezar a desdecir dichos, cuestionar axiomas y enterrar conceptos... ponerlos patas para arriba... Girar la perinola.
Cuando no se que hacer a menudo no hago... y puede que ese sea mi peor error. Es mentira que no pasa nada. A una "no-acción" la secundan infinitas consecuencias.
La cobardía atrasa el reloj.
Esta vez... será cuestión de no ser tan necia, de escuchar mis propios consejos y acelerar los tiempos sin lamentar pérdidas, insertar variables y en lugar de inmovilidad: Revolución en mis fichas....

Es posible que con tanto movimiento se me suelte la mano de quienes caminan conmigo... Es posible que no todos crean, como yo, que la extrema prudencia con el tiempo vicia el aire y se convierte en defecto... Puedo estar equivocada y perderme si camino sola... Pero también puede que no... y ahí me quedo. Confío en la incertidumbre... Me llena de esperanzas este segundo aire que trae consigo la alegría de quien se sabe vivo antes de morir.
Que por hoy la gordura sea hinchazón.. Pero que jamás se confunda la falta de valor con cobardía.
Quiero librarme de esta pandemia, que ataca el alma. Es una enfermedad auto inmune y silenciosa. Disgrega nuestra esencia, la aniquila y lo peor: hace que el cuerpo se sienta cada vez mejor, mas a salvo. Petrificado. Nos confunden sus efectos colaterales porque actúa como la "pócima de la eterna juventud": El espejo nos devuelve la mejor imagen posible y millones de halagos de otras momias con sonrisas pintadas, que como nosotros se pudren por dentro con tanta quietud... Créanme, si me animo a hablar con tanta saña es porque la conozco bien.
A mi misma y a quien corresponda: Al diablo con el diablo y adiós a los cobardes. Me rehúso a su compañía.
Personas cada vez más prudentes, mediocres, pusilánimes, seres humanos frustrados que nivelan para abajo y que no corren riesgos. Que se sienten menos miserables mirándose a si mismos con una lupa y a los demás con binoculares.
Maldito vicio confundido con prudencia o sabiduría. La razón crea monstruos no hay verdad más contundente. A menudo justificamos la cobardía, propia o ajena, con temor, desolación, angustia, debilidad y le otorgamos así, una carga compasiva que nos deja tranquilos, que nos sirve de escusa y que peor aún nos hace prescindir de la urgencia que significa decirnos la verdad. Nada esta más lejos del amor que sentir compasión por quien no se la merece.
No podemos seguir subestimando a alguien tan poderoso. No hay crueldad más sádica que la del cobarde. Ciego, egoísta, manipulador. No puede ver mas allá de su nariz. Siempre insatisfecho. El cobarde no toma decisiones, no se pone a prueba y jamás salta sin paracaídas porque sabe que ya no puede volar. El resentimiento pesa y corta las alas. Empuja al otro a que tome la iniciativa que el jamás va a ser capaz de tomar, porque es invisible, porque no existe. Te Impulsan a saltar para que con tu muerte los liberes de tener que decir la verdad una vez en sus vidas. Repito... La crueldad es su patrimonio, no esperemos piedad. La violencia impartida por el cobarde, es letal.
No estamos libres de este vicio que nos vuelve seres oscuros... Victimas o victimarios. Todos fuimos somos y seremos alguna vez quien lleve la guadaña, quien le de muerte a las personas amadas. Se me viene a la cabeza Wilde.. "Todos matan lo que aman: el cobarde, con un beso; el valiente con una espada".
No creo que podamos evitar caer de tanto en tanto en la trampa de la cobardía. Pero voy a prescindir de quienes hacen de ella, un modo de vida... Seductora implacable. Nos muestra su realidad idílica en donde la culpa siempre esta en el otro, en donde nada depende de nosotros. Nos convierte en románticas víctimas del mundo y es posible que sea más fácil...
Me pregunto: ¿Cuantas cosas me perdí por ser cobarde? ¿Cuantas vidas gane y para qué? ¿Cuántas palabras no dije? ¿Cuánto amor desconocí? ¿Cuántas risas? ¿De quien me salvé; de quién me perdí? ¿Cuánto tiempo esperé? ¿Cuántas mentiras me creí?.
Me olvido por momentos que para morirme, es necesario estar viva.
El escepticismo es la escusa preferida de los cobardes... Por mi parte no puedo ser lógica ni coherente... mucho menos moderada. Por más que lo intente, sigo confiando en la gente, sigo creyendo que el amor es mi única razón... Sigo creyendo en la magia, los conejos saliendo de sus galeras, los finales felices.
Que todo quede suelto... sigue siendo mi respuesta. Necesito sentir que todo esta por venir. Estoy dispuesta a ilusionarme y perder.
No es más fácil, ser cobardes, es sin dudas más doloroso. Salir ileso de esta vida es poco inteligente... No quiero besos en la frente si me vas a matar que sea con el filo de tu espada.

sábado, 18 de junio de 2011

"A Confesión de Parte: Relevo de Pruebas"


Si me quisiera lo suficiente dejaría de pensar, respiraría hondo muchas mas veces, me equivocaría mas, reiría siempre... Dejaría que la solemnidad sea cuestión de quienes se toman la vida demasiado enserio. Si tan solo me quisiera lo suficiente, dejaría de una vez por todas la desequilibrante búsqueda de aprobación. Espiral infinito, hipnosis adictiva...
Estoy segura... de quererme solo lo suficiente, se volvería simple mi complejidad y dejaría esto de ser un premeditado oximoron...

Estoy equivocada. Estoy viviendo equivocada, en otro lugar y en otro tiempo; prescindiendo de lo importante.... Haciéndole burlas al espejo.
Cansada de vivir para mi, pensando en los demás. Cansada de modelar mi reflejo con gustos de ocasión... Lo peor es que miento; juro que hago lo que siento, pero solo es que soy egoísta. Estoy atrapada en una vidriera manteniendo la pose para quien tenga que hacer tiempo mirando... Es horrible, agotador y frustrante... Ya no quiero que me duelan los huesos por tanta rigidez. Es un secreto a voces: no es posible convencer a quien se niega a creer y no es verdad que dependa mi tu cariño. Absurdo seguir intentándolo, sobre todo, porque aún que así fuese me pregunto ¿que pasaría?.. Es decir, si de verdad pudiera convencer a todos de lo que quisiese... ¿Sería más feliz?... ¿Para que quiero que me quieran? ¿Por qué hago todo lo que hago? ¿Es importante realmente o será que estoy depositando demasiadas expectativas en lo que imagino puede llegar hacerme sentir el placer de mi vanidad satisfecha?... Al fin de cuentas yo se bien... no es ese, el dolor que me quita el sueño..
¿Que es lo importante?... ¿En qué me estoy equivocando?... Tantos colores y yo pintándome de gris...
Casi siempre me olvido que lo único importante para mi es el amor. Es el unico que puede salvarme esta noche y todas las demás... el amor por cada rincon que compone mi existencia. No me importa ni un poco "la verdad", no me importa el porvenir, ni el origen de la humanidad. No quiero respuestas, ni solución de la ecuación. No tiene sentido seguir mintiendo... ni tomar una parte por el todo o desviar la mirada... sobrevaluar el cotillón. La conciencia social es la escusa perfecta del delirio individual. Quiero poner freno a tanta algarabía.. porque con tanto ruido no estoy viendo los ojos de quien tengo al lado... no estoy sintiendo los besos, se me pierden los gestos y me faltan abrazos. ¿Hay algo que sea más importante que esto?... para mi no... Y eso lo se muy bien, pero me olvido de tanto en tanto... Vivo como si no hubiera aprendido nada, como si mi historia no me pesara..
Quiero terminar con el círculo de baba del caracol... tengo ganas de ser cada vez menos estúpida.. menos indecisa y mas real.. Voy a ser franca y no es por valiente es porque no tengo otra opción. Estoy acorralada.. y no se para donde salir corriendo.. tuve un impulso y su respectiva acción; no puedo parar de escribir... De repente se corrio la niebla y descubrí que no quiero volverme prudente antes de tiempo. La razón crea monstruos y yo deseo vivir fascinada! Estuve confundida pero tengo el coraje de asumir las pérdidas, necesito retomar mi rumbo original... Ese mismo que, estoy segura, llega a buen puerto... ¿Será por eso que me desvió tan fácilmente?. Es la única forma de encontrar libertad y todos sabemos cuando asusta... No es idílico ni tan difícil de hallar, es por el contrario mucho mas simple... es escuchar el pulso y dejarse mover por el... sea cual sea su ritmo. El problema, quizá, es que somos frágiles, pequeños, livianos y aerodinámicos... tan maneables como una cometa. Tenemos un oído tan agudo que no solo escuchamos nuestro pulso, sino los vecinos... escuchamos tantos pulsos que no sabemos con cual bailar... elegimos uno otro y otro... millones de sonidos distintos menos el nuestro y ahí es cuando nuestra esencia se vuelve gris, opaca y marchita.. Así estuve viviendo últimamente. Bailando al ritmo de otras vidas, perdiéndome entre la gente y a tientas.
Proporcionándome placeres momentáneos.... No me di cuenta hasta hoy. Juro que pense que era quien quería ser... tanto movimiento confunde. Tantos placeres mínimos en conjuntos se disfrazan de verdad.. nos hacen creer que somos felices, nos dejan pasar el tiempo convencidos de que cada una de las risas que se nos escapan son la prueba de que estamos en el lugar deseado.... Hasta que como toda mentira, un día nos muestra su verdadera cara.
No me pregunten porque lo descubrí hoy, el rostro que tenia enfrente estaba muy bien maquillado... Pude sentirlo... sin perfume la primavera huele mejor.
De repente las prioridades numero uno en mi vida dejaron de ser tales, con una sola mirada.... Así de simple, así de letal... Después la paz... la paz que da una muerte anunciada. Esa paz que solo saben dar los ojos de quien nada espera mirar...

viernes, 29 de abril de 2011

Preludio Eterno

A iguales preguntas, le sigue iguales respuestas… Verdad inminente.
Mismos lugares, mismas personas, nuevos disfraces. Los mismos pasos repetidos con sintonías diferentes pero destinos idénticos. Somos los históricos y fidedignos Boy Scouts de 1900. Ahora con aspiraciones libertinas y un poco más desprolijos para disimular; pero eso sí… siempre alertas y esperando.

Tengo un silencio espantoso, insoportable y agotador. Silencio que espera atento esa mínima interferencia que solo sabe provocar el eco de otra voz. Silencio que ya no puede esperar para desaparecer. Silencio seductor que abraza y ofusca pero no tiene ganas de existir… Sigo con un signo de preguntas implacable en mi cabeza.
Desayunos compartidos con mis muchas partes separadas. Y esa misma voz que me persigue. Estoy disociada entre la acción y el pensamiento; el deseo y la razón… ¿Otra verdad? A dialectos encriptados, comunicación imposible. No soy solo yo… Se me volvió realidad la premonición de una pasible convivencia con extraños eligiendo mirar la misma película siempre.
Mis anhelos llevan consigo un dolor que me marca la cara, cicatrices en el cuerpo. Un dolor alimentado meticulosamente por mí, amado por mí. Cuentas pendientes, carcajadas mudas, amor a destiempo, cartas lacradas con destinos imposibles… Tanta guerra, tanto ruido y yo sigo esperando…

Esperar:
1. Tener esperanza de conseguir lo que se desea:
2. Creer que ha de suceder alguna cosa:
3. Desear que algo ocurra:
4. Permanecer en un sitio donde se cree que ha de ir alguna persona o ha de ocurrir algo:
5. Parar en una actividad hasta que suceda algo:

Es curioso pero no existen sinónimos para la palabra ESPERAR. Al menos no en su sentido más intrínseco, si queremos reemplazarla necesitamos de una frase para definirla.
Sin dudas… Esperar no es simple ni siquiera en el sentido gramatical… Seguimos subestimándola porque nos olvidamos que su capacidad camaleónica, puede convertirla en llave o cerradura de todas las puertas…
Mejor me paro a esperar pintada…. ¿No?
Esperamos que la suerte o Dios nos acompañen, esperamos encontrar el momento justo… Y siempre pero siempre, conservamos la vana esperanza de que Newton se equivoque y las cosas, alguna vez, no caigan por su propio peso:
Espero que me quieras como decís o espero amarte algún día… Da igual. Espero no estar equivocada y querer realmente lo que quiero. Espero a que llegues y te vayas, a que suene el teléfono, que me digas la verdad y me creas cuando miento. Espero que tengas tiempo. Espero tu visita, espero no arrepentirme, espero que no te enteres.
Cotidianamente: Espero… en el subte y en la fila del supermercado, mientras escucho “Para Elisa” en el teléfono, hasta dar con el operador…
Espero el suceso que rompa todos mis esquemas, me saque del camino y me rescate de la inercia; espero se me pase la cordura y me vuelva inmortal por un rato. Espero algunos ojos que me cuenten visiones y espero que existas de verdad. Espero ese tiempo mejor que seguro vendrá, las risas, el llano. Espero a las musas que me inspiren a escribir algo mejor que esto y espero que tu amor no sea otra de las mentiras que sigo creyendo. Espero no esperar demasiado…
Esperar y esperar… Ya no me queda paciencia ni escusas para justificar tanta apatía tutelar… Sucumbí en un profundo estado vegetativo de tanto mirar por la ventana...

-Le llaman "Estado Vegetativo" a una condición clínica en que la persona no da ningún signo evidente de conciencia de sí o del ambiente, y parece incapaz de interaccionar con los demás o de reaccionar a estímulos adecuados-

Rigor mortis de tanta quietud. Es un círculo vicioso; agonía desesperante. No estoy de acuerdo con la frase “el que espera desespera”. Por el contrario creo que, mientras más esperamos más convencidos estamos que “algo” esta por ocurrir de un momento a otro… Y no hacemos ni un solo ruido por temor a no percibirlo; por miedo que pase de largo… Como los Boy Scouts estamos en constante guardia psicológica, pero cada vez más quietos, más en silencio, anestesiados… Sobreviviendo gracias a la esperanza como único suministro intravenoso.
Esperando se nos pasa más rápido el tiempo, pasa y se queda. El tiempo que llevamos esperando no ocupa lugar, pero pesa y mucho…
Prefiero no cargar más con todo este espacio acumulado. Me sofoca, paraliza; me resiente y opaca. Estoy cansada de esperar y que me esperen. Es completamente irracional si lo pensamos: ¿Qué tiene de lógico no levantar el tubo del teléfono por miedo a ocupar la línea?... ¿Qué quizá justo estabas por llamar?…
Vivimos esperándonos eternamente y en todos los órdenes… Adoptamos una virtud ocasional como modo de vida… Somos nosotros quienes transformamos la llave en cerradura…
No puedo conformarme si la esperanza no mata el hambre. Esta nebulosa de “más o menos” me asfixia. No quiero tratamientos preventivos con el pronóstico inestable. No quiero esperar el momento oportuno para hablar o salir corriendo; para dar vuelta la página o empezar de nuevo el libro. Desconfío de quien me dice que todo va bien… Me dan pánico las sonrisas pertinentes y créanme si digo que no es mi intensión encajar en el hueco de ningún sillón... Ni siquiera aspiro a ser un digno ser humano políticamente correcto así que mucho menos querría convertirme en un hada madrina; o ser amiga, hija o mujer de los sueños de nadie…
No necesito más que estar en el momento y lugar que deseo; consiente del privilegio que supone elegir todos los días la vida que tengo… Y entonces... ¿Para qué esperar? O mejor dicho ¿Esperar que?... ¿A estar preparada?… ¿Preparada para quien o para qué?... ¿Existe ese algo o alguien que resuelva los acertijos, me despierte con un beso y le ponga el punto final a mi espera?.... ¿Saben que? No quiero averiguarlo...
Ahora que lo pienso no en vano el cuento se llama “La Bella Durmiente” y no “El Despertar de la Bella”… Quizá nos mintieron siempre porque el final era demasiado trágico y aquella mujer se quedó esperando eternamente ese suceso, prometedor y urgente, sin empezar a vivir nunca…
Tengo pánico a conformarme, pavor de aprender a respirar en esta nebulosa… Si tengo que esperar, no voy a quedarme en silencio y no me pienso sentar… No esta en mis planes pasar un solo minuto de mi vida deseando estar en otro lugar.
Ni bella, ni durmiente. No quiero el sueño eterno, no quiero ser la protagonista del cuento de otro autor. No quiero esperar más el eco de ninguna voz para empezar a escuchar, para romper el silencio, para transformar mis signos de preguntas en signos de admiración. Necesito hacer ruido, iniciar guerras… No voy a seguir mirando las mismas películas perpetuamente, ni soñar solo cuando duermo. Rompo con violencia la lacra de mis cartas y luzco con orgullo todas mis cicatrices…
Ya es momento de ponerle el punto final a esta introducción, tanto preludio aburre.
Hay un habitante menos en los cementerios urbanos. Abandono la necrópolis camaradas... Hoy estoy al otro lado de la flecha…








...Ojala que nadie diga de mí que fui una buena mujer, ni que me quieran mucho o me quieran bien...

miércoles, 2 de febrero de 2011

La paradoja de los relojes


Sr Tiempo:... Te clasifico y mido. Ahorro, acelero, gasto. Lo tengo y me falta... Tiempo, te espero?. Te pierdo y encuentro...
No voy a seguir especulando con aquello que no existe: No es real, ni se pasa, ni llega. No es mío no es tuyo... No nos dice que hacer. No toma decisiones, no nos revela secretos. El tiempo solo es tal, cuando miramos el reloj... Nosotros somos quienes les otorgan valor, las circunstancias, los sentidos, la forma en que lo percibimos, como lo vivimos, que hacemos con el. No existe una regla que mida si es mucho o es poco...
Existen escusas : "Buenos tiempos o malos tiempos". Mentiras piadosas: ¿Que estamos haciendo?... ¿Glorificando la suerte o justificando una sucesión de malas decisiones?


Me sobran razones... Para bien y para mal, tengo motivos y un vaso que depende la perspectiva a veces veo medio lleno, a veces medio vacío... Estoy despierta para saber si quiero brindar con el o tirármelo a la cara. Puedo incluso pretender las dos cosas... llorar y reír para vivir...
Es verdad que de momentos el mundo se me vuelve demasiado relativo. Como en el experimento de los gemelos no se si la tierra se aleja de mi o soy yo quien lo hace. Sigo creyendo que el tiempo pasa más lento para los demás, que me vuelvo más joven con los años. Que puedo ser lo que quiera ser incluso Nada.... en fin: escusa, pesadilla o esperanza.... Mi paradoja...
Todos los febreros, cumplo años en silencio. Muero y revivo, a cada momento. Reviso, planeo, ordeno, desordeno, tacho y vuelvo a escribir. Repaso mis fotos, me miro a los ojos y veo mi verdad sin pruritos... sin valor agregado.... No encuentro palabras que describan mis contradicciones...
Es el miedo y el coraje caminando de la mano... un sinfín de movimientos que me dejan siempre en el mismo lugar... Ganas de correr y quedarme inmóvil.
Estoy en condiciones de reconocer mi inestabilidad.... puedo en este mismo instante iniciar una guerra o plantar bandera...
El tiempo no existe pero como pesa...
Desconcierto, ceguera y pánico; desestimados por templanza, fe y valor. Simplificando... quedo en cero..... Sigo?...
A veces me pasa, como hoy y como muchas otras veces dije por estos lados... Que brotan de mi unas imparables ganas de desaparecer, perderme entre la gente, cambiar la noción del tiempo y el espacio... desvanecerme como el agua, volverme invisible... Olvidarme el instinto optimista que sin razón aparente me despierta cada mañana con la certeza de que todo vale la pena...
A veces necesito simplemente darme por vencida, querer con desgano..... Apagar la luz.
Lo malo de no saber las verdaderas razones de nuestra existencia, es que tampoco sabemos los detalles menos importantes, como donde encontrar el interruptor por ejemplo... Y lo bueno de mi enroscado espíritu es que jamás deja morir ese instinto. Todos los días, hasta los mas negros tienen ese escalofrío que me devuelve a la vida; tal vez porque no hay ojos que mire que no tengan vida. Vidas que me agarran de la mano cuando se ponen frías...
Hay heridas que no cierran, hay dolores acostumbrados que con la humedad crujen más. Duelen intensamente, aturden. No hay capricho que pueda cambiarlo y después de infinitos berrinches, nos damos cuenta que no se van a ir nunca... y dejamos de patalear...
Como dije: hasta les termino festejando el cumpleaños a mis cicatrices...
Apelo jurisprudencia basada en el principios de relatividad que avale que este sea el comienzo de cada año en mi calendario... por que así lo vivo.
Siento un batir de alas en el pecho que dice que es momento de empezar a escuchar mi cuerpo que habla, muta, vibra, grita... Ser valiente también implica reconocer, aunque asuste, que puedo llorar en el medio de una carcajada, sin que las lágrimas opaquen los buenos augurios.
Perdón, pero a veces es preciso que pueda cambiar de posición. Elevar el ancla y zarpar aunque sea por un momento al otro lado del río para poder mirarme a mi misma desde otra realidad... sin perder detalles. El optimismo es reconfortante solo cuando es real.
Hoy soy un Payaso de civil...
Es simple y no quiero caer en la retórica de usar palabras difíciles para describir sentimientos de dominio público.
No me gusta saberlo y mucho menos decirlo. Preferiría que siempre me salgan palabras bonitas. Pero se muy adentro mío que eso, solo es posible cuando nos animamos a vivir con intensidad estos otros momentos en donde mantenerse parado cuesta trabajo... Gracias a ellos es que hoy soy consciente del privilegio que supone encontrar en una sonrisa, un gesto, una mirada, la mayor de las dichas. Un momento perfecto lleno de cosas simples y dedicarle a ello, mi más profunda esencia y todas mis ganas de vivir en ese instante...
Pero es verdad también que no siempre es así. A veces me canso de jugar a "pinky y cerebro", con sus estrategias para dominar el mundo y simplemente no me salen buenas caras al mal tiempo...
Es verdad que no todas las mañanas me dan ganas de levantarme, que a veces el mismo paisaje se pone gris, que el smog se me cuela en los pulmones... Es verdad que me sigo portando mal, con la esperanza de que me vuelvas a retar. Es cierto que tanta libertad me desespera, que me muero de miedo a la noche, que hay días que no quiero ser la dueña de mi vida y hay batallas de años que no se si me gustaría ganar...
También es cierto que me pregunto muchas veces si todo esto tiene algún sentido, si seguir caminado me lleva algún lugar... Si quiero llegar o perderme en el camino. Si defender mi alegría es un propósito real. Me pregunto si estoy en lo cierto... Si las banderas que llevo son mías. Si en verdad creo en lo que digo. A veces dudo hasta de las premisas incuestionables, con las que juro vivir: seguir al corazón, confiar en los días, la gente, la pasión, los deseos... A veces me da por mirar otros enunciados a mi alrededor que casi llegan a convencerme de que haga lo que haga todos los cuentos tienen un mismo final... Pero entonces algo sucede, salgo al balcón y vuelvo a creer en mis dioses paganos.
Dudar es una virtud, saber que la velocidad ralentiza el tiempo volviendo todo incierto: mi paz. Y la montaña rusa en la que vivo la fuente de energía que elijo...
Esta inestabilidad si es real, no el tiempo ni las fechas. Es real porque lo siento; porque estas sensaciones se materializan en mi vida. No las ignoro, al contrario, replantearme los movimientos me da la oportunidad de que pueda volver a elegirlos cada día con más convicción.
Me pregunto muchas cosas y sigo sin responder en donde se encuentra lo verdaderamente importante. Siendo todo tan relativo hoy...
Puedo encontrarle muchas explicaciones al dolor, hacer que encaje, que sea útil. Por supuesto que lo es... La anestesia no impide que algo suceda solo hace que no se sienta. No quiero estar en un limbo mentiroso...
Para valorar el silencio primero necesito cansarme del ruido.
El problema de decirse la verdad es descubrir que a pesar de todo lo que pueda explicar hay un momento cada día en el que si me dan a elegir, si tuviera esa posibilidad real; preferiría no haber aprendido nada y tenerte conmigo... En algún lugar de mi cuerpo todavía existen ganas de un "berrinche salvador" que me cumpla el capricho... En fin... Esta también es mi verdad... y estoy segura que todos entienden de lo que hablo... No creo que ser la única con semejante lucha interna.
En este partido, jugamos las cartas que nos dan, le buscamos un significado; defendemos su valor... Pero aunque no estemos dispuestos a reconocerlo, si nos dieran todo el maso es posible que elijamos otras...
Tengo la presunción de que todos vivimos inmersos en esta paradoja... Una paradoja más, que no es tal, gracias al principio de relatividad...
Quizá no necesitemos entender, quizá solo haya que empezar a jugar.
Este es mi tiempo, porque así puedo percibirlo y existe solo porque estoy mirando el reloj... En otras circunstancias, otros husos horarios...
Alguien ya apretó Play hace tiempo, podes irte al maso o encontrar una forma inteligente de usar tus cartas. Tenemos una pista: "No existen los cuatro de copas".
Todo es relativo, las metas, los propósitos, las listas de supermercado, los deberes, las necesidades. Todo es relativo menos el AMOR. Jamás lo es, aunque cambie... no se altera el valor. Abramos los sentidos, no existe convicción más grande que aquello que hacemos por Amor. No hay explicación más certera e indiscutible. Repasemos la historia, no hay acto alguno, que no esconda tras de si una misma motivación. El amor en todas sus formas.
Amor por los momentos (que no tienen que ver con el tiempo). Amor por las palabras que escucho o digo, por cada cosa que miro. El amor por lo que hago... Por absolutamente todo lo que hago...
No me sirve acumular logros que se miden con otros tiempos, logros y mandatos que se desvanecen al cruzar los campos gravitatorios de la razón. Mi propia razón, que puede no ser la tuya.
Los nudos que alimentamos nos pulverizan las posibilidades. No quiero relativizar lo que siento importante...
Estoy acá y no me importa cuanto me lleve aprender a jugar mis cartas... Estoy acá amando mi tiempo... con días como este y con otros diferentes... con nariz o sin nariz... Amando porque puedo escribir lo que siento, puedo mirar con pasión y conservar mis ganas intactas. Amor al amor... a las personas que tengo conmigo y amor con nuevas formas que aprendí a darle a quienes ya no puedo mirar a los ojos.
El respeto tampoco es relativo. Hablo del respeto y amor por nosotros mismos. Hablo de defender cada pulso, cortar con la inercia, animarse a cambiar de rumbo, asumir riesgos, vivir los momentos, mirar a los ojos, sentir cada paso, reconocer el placer de cada respiración, desatar. Abrazar la calma que nos regala la pasión cuando sabemos usarla con libertad.
Amor y respeto por nuestro pasado, nuestro futuro, por esas cicatrices que tenemos, las medallas que nos colgaron alguna vez... las que perdimos o ganamos.
Es ese amor sano, puro, que nos vuelve mejores personas, que cura, que limpia y abraza... Es este amor sin tiempo el que me salva la vida, el que ralentice el momento y me vuelve más joven...
Cinco años aprendiendo a vivir de la mejor manera que puedo, cinco años de caer y levantar, cinco años que en mi "tiempo" significan 20, cinco nuevos años que vivo dejando que me sorprendan, cinco años en los que cada mañana puedo estar orgullosa y abrazar mi conciencia. Cinco años en los que no pasa un día sin que regale una sonrisa al aire por las cosas tengo conmigo. Cinco años de perdonar. Cinco años re-ordenando escalas de valores, revisando prioridades. Cinco años tratando de buscarle una forma bonita a la ausencia. Cinco años amando cada minuto, cada momento. Cinco años de caos, desorden y coraje. Cinco años con todos los climas.... miles de caminos y una misma conclusión. Es el amor quien salva, le da sentido, quita el miedo y llena de Paz... Mis Momentos

Como sea que me encuentres... De civil o disfrazada.. a tiempo..



jueves, 6 de enero de 2011

"El Retorno de las Ideas"


¿Cómo se distingue lo “verdaderamente importante”? ¿Que es? ¿Existe? ¿Podemos clasificar un sentimiento o un deber como impostergable? ¿Hay uno que merezca prioridad entre otros? ¿Que estoy subrayando en mi agenda?... Verdad o ilusión... Prueba y error...



Especulemos... A veces creo que se nos desvía el lente y fijamos la mirada en horizontes que solo vemos con ayuda de algún aparato... alguna promesa y su bendita intuición. Que no son imposibles pero que aún no estamos ni cerca de llegar y que por mantener esa mirada tan lejos nos caemos en todas las piedras que se cruzan mientras caminamos hacia el...
Encantador para mi... Vivimos improvisando entre caída y caída...
Otras veces, en cambio soy feliz imaginando como sería llegar... ¿Que hay ahí adentro? ¿Que olor tienen sus flores?... Me pierdo en el placer que puede suponer el lugar soñado, y alimento con gula las revelaciones que me da una ilusión... Es realmente hermoso nadar en ese lago... rejuvenece y llena de cosquillas el alma...
En mi caso la polaridad es salud!... Las dos formas tienen sus propias chispas... y pensándolo bien, convivir con ambas no me es tan difícil. Puedo asegurar que jamás me aburro saltando entre una y otra...
Ahora bien... así vivo.... pero ¿en donde debo hacer foco?: No tengo idea..
Se puede teorizar y meditar durante años sobre que hacer o como hacerlo. La mejor estrategia o lo “más conveniente”... Pero la realidad es otra... Lo cierto es que sin la luz solar se me apaga la calculadora y el resultado de la ecuación me grita que siempre termino siguiendo a mi ritmo cardíaco... A ciegas y sin objeciones... Con esa impunidad que solo regala el corazón cuando necesita que lo escuchen... Aquí no habrá revolución... Deseo que esta monarquía se perpetúe en el poder...
Cual es la pimienta de mis horas?... La certeza de saber que puedo tomar una decisión terminante ahora y hacer lo contrario mientras termino de escribir esta frase...
Estoy convencida que no aprendí a hablar para responder preguntas, de hecho lo más sincero que puedo decir es que no tengo ni un poco de intención de hacer lo correcto.. de inventar escalas de valores a mis sentimientos o a mis ganas... Tengo el presentimiento que hacerlo es la más peligrosa excusa que hallamos para no correr el riesgo de ser dichosos...
Al final del día una misma verdad... nada importa demasiado. Nada me importa más que haberme sentido real al menos por un minuto y amar con locura la inferfección de mi ser, con sus sentimientos mas escabrosos y cada una de las cosas que me pasan por el cuerpo...
Hoy que me desperté valiente... le suelto la mano a quienes se pongan el traje de cobarde, pues me agoto de esperar en la trinchera a que pase la guerra... Si hay que morir quiero morir viviendo...
Me resisto a dirigir mis sentimientos, a clasificarlos en buenos o malos. Importantes o relegados... No quiero subrayar con lapicera o ponerle numeritos al costado. No me sirve, no puedo, no quiero...
Digamos alguna verdad, al menos por hoy... Todos los días... incluso varias veces en 24 horas, y hasta en 60 minutos: prioridades, necesidades y ganas viven en constante alteración. Las mías las tuyas las de todos... Si no grito lo que siento puede que mañana ya no sienta... puede que me pierda de escucharte y puede que me vaya o te vayas tras otras ganas... y en mi agenda al lado del numerito 2, solo un signo de preguntas...
Este es el único riesgo que no quiero seguir corriendo... No necesito tiempo necesito valor... me muero de miedo pensando que se puede terminar el juego con todas mis fichas en el bolsillo...
Reordenar el calendario y ser conciente del paso de las estaciones... Los cambios no son sinónimos de indecisión o inmadurez, son reflejos de humanidad naciendo... Inevitables, se cuelan hasta en los ojos de quienes no están dispuestos a reconocerlo. Si hasta la sombra me dice lo que juro no escuchar... Podemos verlo si prestamos un poco más de atención...
No se ustedes pero yo... no voy a ser tan necia, no voy a “cumplir” con las escrituras de mi agenda... Mandato divino digno del complejo de Dios... Demasiado marketing para una ecuación que jamás funcionó...


Si no escuchas latidos fijate como tiembla tu reflejo...

viernes, 19 de noviembre de 2010

Secuencias... II

Hipótesis de Respuesta -2-

“Lo peor es el silencio… -Tanta calma me aburre-“

Retomemos… Si establecemos como cierto que la respuesta esta en los principios como dije antes (principio de acción e incertidumbre y ley del movimiento) ... ¿que hago con el silencio tras esta nueva jugada? Improvisemos….
Existe ahora un nuevo problema: Inicio el movimiento, me pongo en acción y espero con expectante incertidumbre las repercusiones del reciente cambio... Pero no es tan fácil... No hay respuestas mágicas... Así como no puedo esperar besos del que no tiene boca, tampoco puedo esperar permisos de quien no los tiene… no hay si que me convenza… ni palmada en la espalda que me persuada a pensar que es correcto ignorar, los debería, los por que y no quiero…
Hay muchos no quiero en mi vida… muchas negativas… No puedo, no quiero, no tengo no soy, no estoy…
No encuentro un leitmotiv que me seduzca...
Me aburrí de tirar monedas a la fuente, de jugar a la ruleta, de esperar al azar o a las ganas de terceros… me canse de mi, de vos, de aquel… de todo. Me canse de esperarte despierta, mirar por binoculares; cenas con horario convenido… Adiós menú Light…
No me gusta el melón, y acá estoy a las 3 de la mañana comiendo una empalagosa fruta de verano… solo porque es noviembre… espero que mi consumismo y mi buena educación no ascienda de puestos. Quiero ahorrarme por lo menos el conformismo emocional… La comodidad me incomoda y los buenos augurios me dan escalofríos…
Estoy completamente aburrida de las etiquetas, las formas correctas de actuar y de la fastidiosa inercia… ¿Qué nos hace a los seres humanos seguir eligiendo movimientos apáticos, compañía mentirosa, ganas de otra cosa?. No logro entender la legitimación de la costumbre… los axiomas de la ciencia. Ojala no se me vuelvan indiferentes y nunca aprenda a convivir con estos interrogantes... Solo espero que persistan en el tiempo mis pretensiones…
No lo se… Pero hasta pedir los mismos gustos de helado me irrita, mirar siempre por la ventana, dormir de un solo lado en la cama, me encanta estirarme en el medio… Es esta poca iniciativa y su excesivo barullo lo que me agota, además del tiempo invertido y sus pronósticos…
No tengo ganas de decidir que voy hacer mañana o las próximas horas... Mucho plan; demasiado plan para mi gusto…
“Mediocre mentime que me gusta”: Yo, ya no te creo… por estos lados el balance sigue dando pérdida, aunque escuche lo que quiero de tu boca…
Por fin ahora me vuelve a entusiasmar esto de escribir por escribir... ahora que puedo decir la verdad aunque te pese...
Es peligroso sentirse aburrida, al menos para mí, yo siempre cometo errores cuando estoy aburrida, no logro canalizarlo de un modo productivo, no, por el momento. Idealizo, deshago, cambio de rumbo… Llevo al extremo mis problemas y si no los tengo los invento… Puedo ser demasiado creativa en ocasiones…
Repaso mis escritos… hablo de decisiones, de abandonar el letargo, teorías de vida (que como toda teoría jamás puse en práctica, por supuesto) Hablo también, de los muchos mundos paralelos que habitan mi casa, del despertar de la conciencia…
SI, SI y SI… Exactamente “bla-bla”… eso siento que soy bla bla… “La gran Bleff”, los que conocen el juego lo van a entender… Este tiene por objetivo darle un significado a las palabras, que sea lo suficientemente convincente como para que los demás participantes crean que es cierto…Yo soy la única jugadora que se vota a si misma… que se pasa el juego creyendo sus propias definiciones…
Como te digo una cosa te digo la otra... y llegó el momento de la carta al lector, del derecho a réplica a mi honestidad bruta… A veces me visto de sabio otras de discípulo… y al final de la noche, una sola verdad… Por más que elucubre cualquier estrategia, siempre gana lo que siento, la primera reacción y su impulso. Aunque sepa que esta “mal visto”, y los esquemas sociales se derrumben... Si no tengo ganas, no lo hago… si me aburro vuelo y si me han visto… No me acuerdo…
A otra cosa mariposa.. A que cosa?... shhhhhh mosquito…vola!!
No sirve hacerse el sordo cuando el enemigo sabe lenguaje de señas…

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Secuencias... I


Hipótesis de respuesta -1-

“Es que se me termino la paciencia”…
(Yo bien se que cuando esta se termina…. se pierde la guerra)…

Si tuviera que desc
ribir de algún modo mis últimos días, podría resumirlo en “excesos”… exceso de emociones… reales o inventadas a veces creo que no me importa…
Busco reacción de forma obsesiva y compulsiva, para bien o para mal… Finalmente lo suelto y lo digo… “me siento un exceso”… Eso respondí cuando alguien se animó a preguntar que me pasa... Creo que perdí la capacidad de mentir…Y es que no puedo con mi cuerpo… no puedo disimular… no quiero… no puedo conmigo, ni mi cara, ni mis ojos que miran en direcciones opuestas a las que los dirijo…
Buscando mas de lo que necesito se me escapan los matices, el tacto, la templanza, los placeres, los minutos… el primer bostezo, esa media hora que me regalo antes de levantarme, en donde sueño lo que quiero… Los planes que nunca hice, los besos y esas ganas nuevas de todo…No hay frase hecha que
retruque mi experiencia… Buscando pierdo mas de lo que encuentro…
“Natacha la batería se carga solo lo necesario… si la dejas mas tiempo enchufada tienen el efecto contario” siempre lo dice mi Papa, y no estoy segura si es con esta connotación... en fin, cada uno lo toma como quiere o como le conviene…
Se me olvida con frecuencia ponerme los zapatos antes de salir a la calle… Atropellada siempre… Perdí por estos días esa capacidad de esperar que tanto respeto de mi, que tanto bien me hace, que tanta claridad aporta... Y es que a veces, solo a veces me aburro de confiar en el tiempo… y necesito modificar… aplicar una variable de determinación, un movimiento... que vuele todos los adornos de la repisa fríamente ordenada… un terremoto, un cachetazo… y así es!...
El peor castigo es el auto impuesto… sin límite, sin medida, sin objetividad...
Los peores cachetazos, repito, son los que yo misma me doy… y después?… Después es lo de siempre, no soporto
el chichón…
Perpetuamente lo mismo… Es increíble como ante situaciones similares actúo de la misma manera… la misma reacción, las mismas palabras…Y de nuevo tomo el camino peligroso… me dirijo a esta otra dimensión, que conozco tanto en mí, en donde solo existen círculos viciosos y vasos tan profundos que me ahogan… Otra vez estas ganas de desaparecer…
Es igual pero distinto… lo puedo ver, o mejor dicho, lo sé. Aunque sigo encandilada por las luces, como aquellos hombrecitos de la caverna...
Como lo dije en otra oportunidad… “siempre es miedo”… miedo al miedo… paralizante manipulador odioso y perverso… mis actos están regidos por el “Cobarde Miedo”. Es tan cobarde, porque no se deja ver con facilidad… confunde; se esconde, se disfraza se pone otros nombres y otras caras. Pero siempre es el…. Lo se...
No me animo a salir, porque todo arde, porque hay, tal vez menos nueces que ruido.. y porque todo esta por pasar… Estoy luchando para no escaparme, como siempre, de los ojos ajenos… de los murmullos, de los sucesos próximos… de los ciclos cuando se cierran “De los buenos por venir”…
Este es el sonido que provoca la cobardía cuando me tapo los oídos… No es una melodía desconocida, es así como se hace escuchar me hace explotar… Sabe que no existe mejor defensa que un buen ata
que… inmóvil durante el día, mientras que corre imparable cuando duermo…
Mi huso horario es similar el de Alicia en su país.. Y créanme que no miento ni un poco… Miro en la pared y mi reloj sigue marcando las 10 menos veinte como hace meses… y lo peor es que no tengo intenciones de ponerle pilas... A veces voy al revés de el… Pero esta vez estoy atrapada dentro... Mi Casa es la misma pero con otra perspectiva… y me quedo porque quiero...
Basta de mentiras me encanta este revuelto… me encanta los sacudones, amo los cachetazos… me apasionan las enredaderas y los laberintos imposibles. No quiero irme de acá… no quiero salir, no quiero ponerle un punto final a la oración… Todos son puntos suspensivos.. Escribo como actúo… nada termina nada empieza... nada es lo que digo… por nada me juego mis fichas. Punto.

A veces no basta con saberlo a veces tengo que ir mucho más allá de mis horizontes. Hoy por ejemplo encuentro el punto de partida en otro campo… Son las leyes y los principios los que van a salvarme… No me asusta... Sigo odiando lo convencional, pero reconozco que generalmente la presunción obvia es la verdadera…
Principio de acción e incertidumbre… ley del movimiento… Ab Imo Pectore…













jueves, 30 de septiembre de 2010

Acefalía...


A veces tengo una sensación, es casi un sueño repetido, solo que no estoy dormida cuando lo veo… es precisamente la impresión de estar en el mismo lugar siempre...
Salto y veo al otro lado del muro pero caigo siempre de espaldas, inmóvil sin poder girar… Llego a la meta, levanto la cabeza y sigue intacto el mismo paisaje, las mismas voces, los mismos olores… Olor a primavera mentirosa, que deja a su paso un sinfín de cadáveres de flores que a pesar de estar muertas siguen siendo hermosas...
Siempre esta ese mismo olor a rosas que me persigue... Siempre! Algunas del jardín y otras de mi propio cementerio. El caso es que es el mismo olor.... La vida y la muerte tienen los mismos olores, los mismos misterios y el mismo idioma… Un idioma que se entiende, cuando no se entiende… Así de simple, en matemática se escribe como suena, “no tiene solución”, en derecho “vacío legal o laguna jurídica”…
Dejemos de negar que la incertidumbre sea a veces la respuesta… O a caso me equivoco si afirmo que la nada misma sigue siendo algo después de todo…


No se lo que quiero, no se que voy a escribir, lo único que tengo claro es que así es como hoy, se me da la gana de “pensar en vidriera”, como solía ser mi costumbre. Quizá con retraso después de tantos silencios, de tantas palabras que deje pasar, que no dije… Prometo no dar más explicaciones al aire que no es un fin en si mismo que alguien siquiera me entienda…
¿Que mas da? Vuelvo a la fuente, como siempre hago cuando no tengo nada que decir y como corresponde, porque yo bien se que es cuando mas necesito hablar… Y así es, aunque a menudo no sepa retirarme a tiempo… hay momentos en donde se me transforma en silencio la verborragia del cerebro y me convierto en una zona liberada: Mis doscientas millas mar adentro. Agua internacional en donde no hay ley particular. Mi propia Acefalía
En el intento constante de singularidad es donde la paradoja de mi vida cobra sentido una y otra vez. En el intento de amar se me mueren las ganas, en el intento de llegar se termina el camino… en el intento. Siempre me pierdo en el intento…
A veces no basta con desear o querer y solo es necesario un movimiento. Dar el primer paso… Si es verdad que para encontrar una mano de quien agarrarse es imprescindible que abra la mía. Con una mirada franca basta para llegar a la verdad. Esa única verdad “útil” en esencia, esa que necesitamos y buscamos poniéndole otros nombres, otros motivos, otras voces. La verdad de sabernos reales, mas allá de las palabras, mucho mas allá de nosotros mismos, del ruido, la rutina, los porqués y deberías. Siempre es más simple.
Anoche tuve un sueño: Alguien a quien solo le veía los pies me desafiaba con una consigna y yo no podía emitir palabra… ¿Quién sos? repetía -Que los psicólogos se abstengan de interpretaciones porque no es lo importante hoy- A raíz de esto me surgieron un par de preguntas que no tienen respuestas, pero que es interesante hacerse…
¿Alguna vez se preguntaron que dirían si solo tienen una oración para definirse?... ¿Si le tuvieran que contar a alguien quienes son?… Yo no se que diría... No obstante atino una frase: “A veces solo soy lo que quieren ver y otras yo misma”… No me convence, mejor me quedo callada. Lo mismo pasó en el sueño. Confieso que la última opción es la que más me gusta, la que más me divierte y sobre todo la más liberadora…
Los ojos de quienes nos miran son nuestro más sincero espejo. Se nos está terminando el cuento, si vez un sapo, es momento de que corras a buscar a tu princesa...
En esta nueva era, en donde los únicos medios que existen son los que conducen hacia los extremos, podría pasarme todo este impulsivo retrato enumerando profecías apocalípticas, agotadas, inútiles… que terminan siempre con el mismo final: La bruja derretida en el agua, y nosotros que si existimos cambiando de hoja, viviendo en este cuento porque no nos queda otra y porque, por suerte, siempre amanece. ¿Qué hacemos ahora con esta realidad es mi nuevo interrogante? Yo no empiezo a leer los libros por el final, así que déjeme que elija mi propia aventura.
Me gustan las personas que se saben inestables y van por la vida como un globo… a veces más inflado y a veces a punto de desaparecer… Que no se detienen a la sombra de ningún árbol, aunque el sol amenace pincharlos… Me gustan las personas reales, no inventadas, hadas duendes y hechiceros vuelvan a su reino.
Que no se confunda, no hablo solo de sinceridad, con eso no basta; la verdad cruda tampoco es señal de humanidad. Hablo de esas otras personas que abandonaron el letargo y se animan a ser su propia energía, anónimas, comunes… Felices, conviven con nosotros. Miles de mujeres hombres y niños que a diario pueden mirarse al espejo sin sentir culpa de ser quienes son. A ustedes gracias por darme el cachetazo y despertar mis ganas.
Y Esto, que se escuche claro… Porque también es patrimonio nuestro, queridas brujas. Vaticinen el secreto a voces de una vez, porque solo necesitamos educar nuestros sentidos, empezar a caminar más atentos y elegir realidad más que ficción…
Personas que ríen cuando se le da la gana, que hablan, intervienen, se equivocan, que juzgan. ¿Quien nos metió en la cabeza que juzgar esta mal?… es como decir que respirar esta prohibido, no se puede prohibir lo que sucede involuntariamente, aquello vital no se puede negar. Juzgar es un ejercicio totalmente espontáneo por lo tanto sano. Siempre y cuando tengamos la humildad de sabernos parados en el aire… En otras palabras, yo opino, juzgo, acuso y escuso porque existo, pero tengo bien claro que puedo estar totalmente equivocada y mañana pensar otra cosa. Tengo bien en claro que puedo desatar mas tarde, el nudo que hice hoy… y lo que es mejor, siento una energía muy gratificante cuando se refutan mis teorías.
¡Amo a los “Susan Boyle” de la vida!... Ella es un gran ejemplo de cómo el contraste de los juicios puede resultar muy estimulante. Ni vencedores ni vencidos. Un ajuste de cuentas no tiene porque terminar con alguien muerto. Con esto quiero decir que, quizá, la clave no esta en negar lo inevitable. No basta con repetirnos incansablemente que el hombre de la bolsa no existe para dejar de tenerle miedo. Hay que abrir el placard, correr la cama y mirar para afuera para comprobar que no esta y luego acostarnos a dormir en paz...
Tengo una vibrante ausencia de poder que me domina... y la tranquilidad reciente, que aprendí a tomar de la incertidumbre...
El caso es que he decidido dejar de gastarme la vida pensando en como hacer para pasarla cada vez mejor. No quiero otra vez perderme en el intento y que vuelva esa paradoja que se empeña siempre en convertir los sueños en pesadillas. Prefiero la acefalía a la mentira, la realidad a la ficción. La vida que me da cada muerte, la pata de palo, las heridas abiertas…
No busquemos mas respuestas en los libros, las señales de paso están acá, adentro nuestro y si pese a todo no las vemos, nos quedan los encuentros pasajeros con otros ojos menos ciegos y brotes de hojas mas verdes.
Lo único que aspiro hoy es poder discernir y no cansarme de buscar esas manos que siguen abiertas, esperando por mi, por nosotros, esperando que tengamos el valor de convertirnos en mariposa antes que termine la primavera...

lunes, 22 de marzo de 2010

"Simple Razón"

Amor: escribo borro, escribo borro… Escribo:
Curioso que nunca me detenga a hablar del amor. No en forma singular, al menos. Quizá sea porque esta siempre conmigo, es mi sujeto tácito… Canción repetida que acostumbra al cuerpo a bailar por dentro. Yo se… Todo lo que hago es por amor.
El caso es que no escribí nunca “Amor, dos puntos…” Hoy se me desprendió solo de las manos y fue lo primero que anote… Devaluada llave maestra de las palabras, por respeto a mis instintos seguiré explorando hasta donde este apetito encuentre su banquete de elección.

Tengo en la cabeza tres puntos suspensivos al mismo instante que se abre el telón. Adrenalina exquisita… Mi propia idea feliz para volar junto a Peter Pan. Desde que recuerdo, llevo anclada en mi alma una voz que repite y repite… es amor, es amor. Maneja mis instintos, toma decisiones y no puedo ignorarla.... Ya no lucho contra ella… Para que seguir acumulando guerras perdidas…
Me sobra cordura, palabras y se me acelera el pulso, es amor es amor. Lloro río, maldigo y hasta muero… es amor, es amor. Insospechada paz en medio de la guerra, oasis, pantano de la selva... Tan real como la mañana. Esta ahí siempre y se puede percibir. Es la esencia misma del ser humano, su naturaleza, sus ganas y locuras… Mi razón de existencia. Tengo nuevito el corazón y lo digo con una sonrisa que no me cabe en la boca. Es esta vida la que quiero vivir y son estas las horas que se me ocurre gastar. Al diablo con el futuro, si puedo encontrarle sentido al pasado solo con un instante de felicidad… de amor
Infinito como el universo, presente en tantas formas como podamos imaginar. El mío y lo digo con orgullo, esta en cada paso que camino, en mis ojos, mis manos y mi boca: que habla como si supiera… que la pasión es la única forma de seguir vivos. En toda decisión que tomo hay amor, en cada uno de mis muertos y sus mentiras. El café de la mañana y las ganas de dormir. Es simple encontrarlo cuando quiero, solo tengo que animarme a cargar con un corazón dispuesto a amar todos los días.
Una nueva decisión, un riesgo y una certeza: Mi libertad.
-Recuerdo exactamente el momento en el que un “te quiero” me dio vergüenza por primera vez… Hablo en el sentido más literal que puedo describir. Era chica y acostada con mi mamá se me salió, como siempre hacen los niños, un pensamiento en voz alta, un te quiero mucho. Pero, al escucharme, dejé de sentirlo natural, en ese mismo momento. Durante mucho tiempo tomé esa anécdota como un proceso normal de crecimiento, dejar de ser mi dueña para ser, cada vez mas, parte de la sociedad. Ahora entiendo, que de ahí en adelante empezaba una guerra interior por dejarme en libertad.-
¿Será que involucionamos emocionalmente con los años?... Por mi parte creo que si. No en vano Peter Pan se quedó en Nunca Jamás, el sabía que no existe inteligencia superior que la de un niño...
Por suerte cuando maduramos se agudizan también nuestros sentidos, tenemos mas herramientas y cada minuto que pasa nos regala una nueva oportunidad para cambiar. Por eso hablo de riesgo y decisión, porque aunque no siempre suenen naturales mis pensamientos en voz alta y me siga dando vergüenza yo elijo amar… Amar sin prejuicio, sin miedo, sin contrato ni vencimiento. Amar cada palabra que sale sin querer, cada momento: con sus mochilas y sus alas. Cada apuesta al futuro, y todas mis ganas de volver el tiempo atrás. Esta ambigüedad también la amo. El hombre y su particular capacidad de estar vivo y muerto muchas veces al día. …
Dejemos caer el blindaje antes de lo previsto, porque luego se termina el oxígeno...
Cada mañana al despertar, procuro dejar en la puerta mi armadura, mi paraguas y el piloto.
Si, aún en estos tiempos... en medio de tanto ruido, tanto miedo: tanto muerto… Es la audacia la que nos salva la vida, animarse a vivir aunque sea hasta mañana con la certeza misma de confiar que el ritmo cardíaco no se equivoca aunque se equivoque y que el balance de cada día se vuelve positivo por el solo hecho de sentir en la noche el pecho tranquilo, los suspiros intactos y un sueño en la piel…
Vivir así es lo que espero, mil años o solo unas horas mas, me da igual si puedo sentir el abrazo de esa canción de cuna y el beso que por las noches me dice… También hoy Natacha… hay amor.

miércoles, 10 de febrero de 2010

"Sencillo alegato a mis fantasmas"


“Sencillo alegato a mis fantasmas” Me presento y digo:

Me hago responsable de cada una de las palabras que abandoné acá cuando me dio la gana. Me declaro culpable de esto que soy… “Una mujer enredada” un ser humano mas perdido entre el deber, la culpa y el deseo. Aprendiendo a los golpes a lidiar con ellos...
Mis respetos a ustedes entrañables fantasmas, pero voy a prescindir de su presencia por un momento, porque necesito estar sola para escribir esta confesión.
Este es otro de mis experimentos, quizá el que más me cuesta, pero necesito sostenerle la mirada a esos ojos que están en el espejo y no reconozco, quiero mirarme fijo sin que duela demasiado, estoy lista para escucharme.
Perdonen pero voy a ser egoísta hoy, para que podamos convivir nuevamente sin atosigarnos. Yo se que ustedes están conmigo para recordarme que vivo en sociedad…
Mi vida ahora es distinta pero igual… Las cartas volvieron a barajase y todavía estoy pensando la jugada…
Emprendo este viaje para que no se me escape el comodín y porque todavía no se que hacer con los deseos cuando se cumplen… Soy Feliz… ¿Y Ahora?

-“Réquiem a mi culpa”
Mi nombre es Natacha tengo una carácter de mierda y 22 años de tozudez, lloro mucho río siempre. Soy despistada, inconstante, caprichosa y afable. A veces desaparezco por necesidad, me olvido los cumpleaños y casi nunca atiendo el teléfono.
No se como se nada en un vaso de agua. Tengo más mambos que tangos en mi cabeza y días en los que me vuelvo insoportable... Mi gente dice que soy una loca a la que no se le puede decir nada, una araña… -pero sin veneno- agrego yo…
Como sea… Hoy abro mis manos y suelto esta piedra: Me perdono...
Por las cosas que hice y las que deje en el camino, por no saber llegar al final del cuento, por mi cobardía. Por dejar pasar el tiempo y por mi maldita prudencia. Hay rompecabezas que jamás termine y otros a los que no le encuentro las piezas… pero me sobra paciencia.
También me perdono por todo lo que calle, por los te quiero a destiempo, por no saber cuidarme, por dejarle a los días mi voluntad y sobre todo por mis grises. Te dije que odio el gris?...
Soy culpable querida “Culpa”, de todo esto mucho más pero espero jamás, ser jamás tu esclava. Si te escucho me paralizo y sino es que estoy muerta.
Que el “Justo Medio” de Aristóteles lo decida, porque yo no pienso seguir caminando en círculos…

-“Acreedores: Aquí se declara quiebra”
Basta de balances, cuentas, listas blancas, listas negras… tachones, palabras en mayúscula. Basta de llegar a un acuerdo…
No quiero el consenso de las partes entre extraños.
Juro no volver a esperar que el mundo entienda mis porqué, mis quizás, mis seguramente. El dolor se vuelve insoportable cada vez que mis ojos no logran convencerte de mis visiones.
Perdón por no ser lo que tendría que ser, pero aún no soy ni siquiera lo que quiero… Aunque alegue demencia... miento si digo que me es indiferente seguir reprobando exámenes de admisión.
Hoy tengo luz en mi camino, por eso no me da miedo viajar sola. Pero me cuesta demasiado sobreponerme a las voces y confiar en mí. Por eso cuando estoy por caer, justo en ese instante, salgo corriendo. Mis disculpas a quien corresponda.
Elijo cada hora de mi vida y eso me da paz, aunque esta decisión implique mucho más que deseos impulsivos… Elegir para mi hoy, es abandonar el letargo donde estoy cómoda, es ponerme, más de una vez, en la vereda de enfrente de quienes amo. Es también asumir las derrotas…
Miradas acusadoras, deberes en mi cabeza, pie de plomo.
Tengo el valor de hacerme cargo de mis muertos… Pero es verdad que muchas más veces de las que cuento son ellos los que me quitan el sueño…

-“Deseo… a secas”
Que será que pasa en mi cabeza… respuestas que no encuentro soluciones que me aparecen. ¿Se puede escapar sin dar ni siquiera un solo paso?… ¿Se puede quedar uno en el mismo lugar aunque vuele cientos de kilómetros?…
No lo se… pero si puede que se te pase la vida sin haber respirado una sola vez. Yo elijo sin dudar mi “enredo”. Fantasmas, muertos, victorias, derrotas, lágrimas y carcajadas. ¡Bienvenidos!.
Vivo para responder los signos de preguntas en mi cabeza.
Que siento?.. Siento todo. Tengo miedo… mucho miedo, mucha bronca, mucha pasión, muchas ganas… Pocas certezas
A veces logro controlar lo inexplicable y a veces simplemente me supera…
“Tengo una técnica, no recuerdo bien cuando la invente, pero me ayuda cuando no soporto ser la que soy. Vivo días hermosos y días fatales, como todo el mundo… momentos en los que ni mirarme al espejo puedo, que mis ganas no tienen ganas ni de abrir los ojos. Cuando me siento así me convierto en otra persona, una cualquiera… una de las que vemos a diario caminando y que no nos dicen nada. De esas que parecen invisibles y jamás te acordarías su cara si las volvés a ver: Una persona neutra sin preocupaciones sin alegrías. Ni lagrimas ni sonrisas en sus horas… y si fuera posible, Sin alma.
Empieza la transmutación: Me pongo mis lentes para ver -esos que me recetaron cuando tenía 15 años y no los use jamás-, me escondo de la gente con ellos, me siento diferente. Igual que los chicos cuando juegan… agarro la ropa mas olvidada del armario y salgo a caminar… no son los mismos pasos los que camino… su cuerpo me lleva por otras calles, otro kiosco, otro almacén. Otra vida.
Es divertido ahora que lo leo… Es mas cambio mi rutina completamente subo por escaleras, tomo te, uso otro perfume y hasta miro cosas distintas en las tele….
Luego vuelvo a mi vida renovada, como si hubiera dormido por 24 horas. Me tomo vacaciones de mi, porque simplemente “Es la vida de alguien mas la que vivo por unas horas”… He aquí mi estrategia para sobrevivir... Cada uno tiene las suyas”

Finalmente mis ojos eran los del espejo, tenía solo que limpiarlo…


..."Ab Imo Pectore"...
Natacha Fornos